Estoy descubriendo nuevos mundos en los que no me esperaba encontrar nunca. El otro día vi como una pandilla de chavales de no más de 8 años estaban jugando con sus móviles.
Yo, como ya soy viejo, todavía recuerdo que tuve que esperar a los 20 años para tener teléfono móvil. Y de hecho, me escandalizaba cuando me comentaban que había algún padre con ganas de control y dinero suficiente como para dar a su hijo de 15 un móvil.
Hoy en día, el que tiene quince y no tiene móvil, es visto no sólo como un bicho raro, sino como un inadaptado. Jovenes a los que sólo doblo en edad compiten por ver qué móvil tienen más "chulo". Los antiguos radiocassettes del tamaño de un armario se han convertido en Nokias con el altavoz "petado" atronando la calle. No hay nadie que haga la foto y la vea cinco minutos antes de enviar un MMS, se envia si es buena o mala....
Lo último, los móviles de imaginarium, que son una especie de móvil de juguete (a 100 euros) para tener controlado al querubín de la casa.
