J es un niño que va a la misma clase que Pablo, lo que quiere decir que tiene unos 16-18 meses. Desde el comienzo de las clases no paraba de llorar, no había forma de consolarle. Al final terminé preguntando por qué era de los que peor se había adaptado al ritmo y la educadora me aclaró que J es de origen polaco.
Un niño de esa edad entiende oraciones simples con un vocabulario limitado (aunque su capacidad de hablar no sean más de 20 palabras), pero ¿qué pasaría si dejaras de entender lo poco que comprendes del idioma, te trasladan de lugar y además te dejan en manos de personas desconocidas que hablan marciano....?.
El otro día me comentó un compañero que no hay niños inmigrantes (por mucho que se empeñen los medios de comunicación) ya que para ser inmigrante debes construir conscientemente un proyecto de vida fuera de tu país, lo que implica un acto de voluntad. Los niños son extranjeros que comparten el destino de sus padres inmigrantes -como en el caso de J- .
lunes, septiembre 22
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